El
término KPI (Indicadores clave de desempeño) es uno de los conceptos que más se
escuchan al planificar estrategias, diseños o implantación de campañas. En
primer lugar, es importante conocer que este fundamento se puede utilizar para
actividades online y las tradicionales off line, como también en el social
media.
La
sigla KPI se obtiene de la traducción del término “Key Performance Indicators”,
que traducido al español significaría “indicadores claves de desempeño”. En
síntesis, este concepto hace referencia a todas las variables, factores o
unidades de medida, entre otras cosas, que puedan servir para armar la
estrategia de cada empresa. Al tener esta importancia, es normal que influye
directamente en el denominado “Core Business”.
Estos
conceptos están asociados directamente a la marcación y planificación que se
realiza anualmente. A través de estos datos, se puede hacer un seguimiento o
control de la salud que tiene el modelo de negocio que se eligió.
Al
hablar de KPI, se hace referencia a términos medibles y cuantificables con los
que se puede determinar numéricamente una variable. Algunos de los ejemplos son
los gastos, ingresos y números de visitas que son importantes para conocer el
cumplimiento, o no, de los objetivos puestos en cada temporada.
Al
armar un KPI, se debe tener en cuenta algunos requisitos fundamentales. En
primer lugar, debe ser medible a través de alguna moneda u objeto. Lo que sea,
pero debe poder medirse. Lo mismo ocurre al materializarse. Debe ser
cuantificable en su categoría.
A
lo anterior se suma que debe ser periódico o temporal para que pueda ser
controlado o analizado en un periodo de tiempo determinado y debe estar
dirigido a un área sola. Ejemplo: debe hablar solo de un aspecto, como lo puede
ser la parte de ingresos. Por último, tiene que ser relevante en el negocio. Y
en caso de mostrar resultados negativos, se debe actuar rápidamente.
Al
observar la práctica, es muy común que esta información sea utilizada en
exceso. Por esta razón, suele ocurrir que el rendimiento es analizado por
cualquier tipo de datos obtenidos. Para evitar esto, hay que utilizar solamente
lo que se necesita y lo más importante para cada negocio. Una vez obtenido
esto, hay que focalizar y potenciar estos indicadores de rendimiento.
El
objetivo de utilizar esta técnica es tener un control del rendimiento de cada
empresa. De esta forma se evalúa el trabajo y las mejoras que existieron. Para
esto, hay que tener en claro tres factores:
Informes
que sean claros, para que puedan demostrar cada acción. De esta forma, los
clientes entenderán el informe sin necesidad de ayuda.
Control
y análisis profundo del seguimiento que se hizo en el trabajo. Tener los datos
exactos de la actividad que se realiza mejora el resultado final de estas
estadísticas. Aquí se obtiene la valoración exacta de lo que se hizo.
Aprender
a diario y mejorar lo máximo posible. A través de los KPI se obtiene realmente
lo importante para cada empresa. A diario se aprende sobre lo bueno de cada
negocio y las acciones que hay continuar porque generan buenos resultados.
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